Inicio Sala de prensa Daniel López: «Ante la catástrofe de Adamuz, la población general tiene una oportunidad para practicar la compasión»
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21 de enero, 2021.- Noelia Márquez
Daniel López, psicólogo general sanitario y presidente de Papageno, ha impartido la primera sesión formativa en el Colegio de Enfermería de Sevilla (ICOES) sobre adicciones a sustancias y comportamentales. Como psicólogo experto invita a la reflexión sobre estos problemas de salud pública de primer orden. Además, Daniel López ofrece en estas líneas las claves para afrontar la catástrofe de Adamuz desde una actitud humanista, de manera individual y colectiva.
Ante la catástrofe de Adamuz, ¿Cómo se puede y se debe apoyar a familiares, allegados, supervivientes y personal que participó en el rescate?
Una catástrofe de la magnitud de lo ocurrido en Adamuz presenta varias formas de afectación a los diferentes roles que de una forma u otra han sido testigos del hecho. Incluso a aquellas que sin haber sido testigos directos consumen la información de los medios de comunicación y las redes sociales, que en algunos casos puede provocar una revictimización secundaria. Dado el carácter del accidente las víctimas necesitan, además de los cuidados sanitarios lógicos y prioritarios, un trato humanizante que sitúe sus necesidades psicológicas y emocionales en primer plano, minimizando el impacto psicológico frente a lo ocurrido. Otro colectivo importante son las personas en duelo que necesitarán apoyo para evitar la cronificación de su duelo o su patologización. El duelo es un proceso natural, pero en muertes traumáticas puede presentar su peor cara y provocar profundos desajustes psicológicos. En este caso, la población general tiene una oportunidad para practicar la compasión. Más allá de dejarse influir por las emociones que provoca el hecho y consumir información amarillista que se regodea en el dolor, puede disponerse a la ayuda de las personas afectadas de todas a aquellas formas que se dispongan desde el mando de emergencias (donación de sangre, p.e.). En cuanto a los profesionales que actúan sería útil extremar las medidas de autocuidado, e incluso pedir ayuda profesional cuando la afectación por lo vivido sea superior a la de los recursos propios.
Esta tarde, 21 de enero ofrece una ponencia en ICOES como experto en prevención, detección y tratamiento de adicciones a sustancias y comportamentales. ¿Puede destacar las nuevas formas de consumo más preocupantes?
El panorama mundial del consumo de drogas está sufriendo con los diferentes conflictos y tensiones internacionales. Nuevas amenazas están apareciendo en EEUU y Europa, aunque tanto en nuestro país como a nivel mundial el mercado sigue copado por drogas largamente conocidas como el cannabis, los opioides, las anfetaminas y la cocaína. Sin embargo, existe cierta alerta por la aparición de nuevas drogas relacionadas con las crisis del fentanilo en EEUU y en Europa por otras drogas como los nitazenos (opioides sintéticos), las catinonas y cannabinoides sintéticos y el tusi. La popularidad del uso recreativo o las prácticas de chemsex son también amenazas a la salud pública alrededor de las drogas ilegales cuya composición muchas veces puede ser equívoca o desconocida.
¿Claves para su prevención desde la enfermería y la comunidad?
La clave de una buena prevención siempre es la información y la educación sanitaria. La atención clínica de los consumos problemáticos y procesos adictivos es totalmente necesaria, pero insuficiente para abordar la problemática social y de salud pública que constituyen las drogas a nivel mundial y en nuestro país. La normalización del consumo de algunas sustancias y la pérdida de percepción de peligrosidad es uno de los aspectos clave. La promoción de la salud constituye una de las herramientas más importantes de la enfermería, aunque a veces el modelo biomédico se impone y difumina su importancia. Por otro lado, la estigmatización y los prejuicios frente a las personas con adicciones o patología dual, hace necesaria una visión que sitúe en el centro a la persona y una humanización del trato. Una persona con una drogadicción, presenta un trastorno y su problema no puede ser abordado desde una perspectiva moral, nunca.
