Inicio Sala de prensa Neonatología Hospital de Valme: Más de cuatro décadas de ‘Cuidados Canguro’
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10 de junio, 2026
El Hospital Universitario de Valme continúa avanzando en su modelo de humanización asistencial en Neonatología poniendo el foco en los Cuidados Canguro. Una práctica clínica de la que el centro sevillano fue pionero en Andalucía en la década de los 90 y que hoy constituye uno de los pilares de su atención centrada en el recién nacido y su familia.

La visualización de esta práctica clínica se enmarca en el proyecto impulsado por la Enfermería neonatal denominado ‘Calendario Neonatal: Nueve meses, nueve causas’, una propuesta que integra educación sanitaria, acompañamiento familiar y humanización de los cuidados con el objetivo de mejorar la experiencia hospitalaria de las familias y favorecer el bienestar físico y emocional de los recién nacidos ingresados.
Precisamente, el jefe de Servicio de Pediatría y Neonatología, Juan Diego Carmona, la valora como una iniciativa que suma en el avance hacia un modelo asistencial que no sólo atienda las necesidades clínicas del recién nacido, sino que integre de forma activa a las familias como parte esencial del proceso de cuidado, reforzando su acompañamiento, participación y seguridad durante todo el ingreso y la transición al domicilio”.
El contacto piel con piel como herramienta terapéutica
Los Cuidados Canguro forman parte de la filosofía asistencial de la Unidad de Neonatología de Valme desde hace más de cuatro décadas y fueron incorporados de manera pionera en Andalucía dentro de los cuidados centrados en el desarrollo del recién nacido prematuro y su familia.
Este método se basa en el contacto piel con piel entre el bebé prematuro y su madre o padre de la forma más precoz, continua y prolongada posible, acompañado de lactancia materna. El procedimiento consiste en colocar al recién nacido sobre el pecho del progenitor, en posición vertical reclinada y en contacto directo con la piel, vestido únicamente con pañal y gorro, generalmente junto a la incubadora y en un sillón adaptado para garantizar la comodidad y seguridad de ambos.
Los profesionales defienden esta práctica por los múltiples beneficios demostrados científicamente tanto para el recién nacido como para sus familias. Entre ellos destacan el control de la temperatura corporal, la reducción del riesgo de infecciones y de episodios de apnea, la mejora del aumento de peso, el favorecimiento de la lactancia materna y el fortalecimiento del vínculo afectivo entre padres e hijos.
Según José Carlos Justicia, enfermero referente en Cuidados Canguros de la unidad clínica, “los Cuidados Canguro se consideran un complemento de ternura, bienestar físico y emocional tan necesario como los cuidados tecnológicos para el desarrollo de los prematuros”.
El prematuro y su familia, entendidos como una unidad
La experiencia acumulada por el Hospital Universitario de Valme en este ámbito ha contribuido a consolidar un modelo asistencial centrado en entender al recién nacido prematuro y a su familia como una unidad inseparable de cuidados.
Los bebés que participan en este programa suelen presentar pesos comprendidos entre los 500 gramos y los dos kilogramos y requieren incubadora durante parte de su evolución hospitalaria. En este contexto, el contacto piel con piel supone para el recién nacido un entorno especialmente beneficioso y similar al vientre materno: el calor corporal le ayuda a mantener estable su temperatura, el sonido del corazón de la madre o el padre favorece la tranquilidad y la sincronización respiratoria actúa como estímulo para reducir episodios de apnea.
Todo ello se integra dentro del Programa de Humanización de la Asistencia Neonatal del hospital sevillano, que contempla la apertura de la unidad a los padres para favorecer el contacto continuo con sus hijos desde el primer día de ingreso, fomentando la creación del vínculo familiar y reduciendo el miedo y el estrés asociados a la hospitalización.
La supervisora de Enfermería subraya que “se evita el alejamiento del prematuro y sus padres durante los meses de ingreso en el hospital, lo cual ha demostrado que facilita la lactancia materna posterior y reduce el estado de estrés de la madre durante la estancia hospitalaria del bebé”.