Inicio Sala de prensa El ICOES aborda los cuidados específicos y avances enfermeros en Terapias CAR-T
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SEVILLA, 5 de noviembre de 2026
El ICOES celebra este jueves y viernes, 5 y 6 de noviembre, la formación intensiva ‘Terapia CAR-T CELLS en Pacientes Hematológicos’, en colaboración con la Asociación Nacional de Enfermería Hematológica (ANEH), que está centrada en los cuidados enfermeros que se precisan durante los tratamientos celulares. “El objetivo es ofrecer una formación especializada a las enfermeras para el manejo, control y seguimiento de los pacientes sometidos a terapias CAR-T”, explica el presidente de la ANEH Jesús García Masegoso, al incidir en el papel decisivo de la Enfermería.
El presidente del ICOES Víctor Bohórquez destaca, por su parte, que el objetivo de este encuentro es examinar las bases teórico-prácticas del tratamiento en patologías como leucemias y linfomas. “El papel de los profesionales enfermeros resulta condicionante para el éxito del proceso asistencial, asumiendo tareas de alta especialización que abarcan desde la acogida del paciente, la aféresis y el acondicionamiento previo, hasta la infusión celular y la monitorización de complicaciones”, detalla el presidente del ICOES.


CAR-T, UNA TERAPIA ‘VIVA’ QUE PRECISA ESPECIALIZACIÓN ENFERMERA
El profesor Víctor J. Costela Ruiz, docente en el departamento de Enfermería de la Universidad de Granada, explica que la terapia CAR-T actúa como un “fármaco vivo”. Este tratamiento consiste en la extracción de linfocitos T del propio paciente y su modificación genética en el laboratorio para expresar un receptor quimérico (CAR), que permite reconocer y destruir células tumorales. Este abordaje celular frente al cáncer ha cambiado el tratamiento de varias neoplasias hematológicas y entre otras líneas novedosas destaca la relación entre la microbiota intestinal y la respuesta a las CAR-T. “Estudios recientes muestran que los pacientes que reciben antibióticos de amplio espectro en las semanas previas a la infusión responden peor. También indican que determinados metabolitos que producen las bacterias intestinales favorecen o frenan la eficacia de las CAR-T. Ya hay ensayos que estudian si restaurar la microbiota antes del tratamiento mejora los resultados”, añade el profesor Costela Ruiz.
Los cuidados específicos que requieren los pacientes sometidos a las CAR-T son decisivos para el éxito de las terapias. Costela Ruiz destaca que «la Enfermería está presente en todas las etapas del proceso: la leucaféresis, la infusión, la monitorización estrecha para detectar a tiempo el síndrome de liberación de citocinas y la neurotoxicidad, la educación del paciente y su familia, y el seguimiento a largo plazo», concluyendo que «formar a las enfermeras en estas claves es esencial para que más pacientes se beneficien de esta terapia con seguridad».


Juan Alberto Martín González, enfermero en Trasplantes y Terapia Celular (Hospital Universitario Virgen del Rocío) subraya la importancia del acompañamiento integral y la educación sanitaria: “La información y la educación sanitaria son parte fundamental de los cuidados. Enfermería ayuda a comprender el tratamiento, resolver dudas y reconocer los síntomas que requieren consultar. Esta labor se adapta a las necesidades de cada persona y también incluye al cuidador, cuya participación puede ser especialmente relevante durante la recuperación. Junto a los aspectos clínicos, se atienden las necesidades emocionales y las dificultades familiares o sociales que pueden aparecer”.
Enfermería contribuye a la seguridad y a la calidad de la atención, participa en la investigación y ayuda a trasladar los avances científicos a la práctica cotidiana. “Su cercanía al paciente aporta una perspectiva imprescindible para que la innovación terapéutica se acompañe de una atención humana y personalizada”, añade el experto.
CONTROL DE LAS TOXICIDADES Y SEGUIMIENTO AMBULATORIO
Laura Romero García, enfermera de Práctica Avanzada (EPA) del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, centra su intervención en el control de toxicidades tardías como las infecciones recurrentes y la inmunosupresión prolongada. Romero García sostiene que la atención domiciliaria y ambulatoria proporciona un entorno seguro y humanizado que evita la fragmentación del cuidado y la toxicidad. La ponente remarca que la EPA «lidera este modelo mediante la educación terapéutica, el reconocimiento precoz de signos de alerta y la prevención del deterioro funcional», actuando además como «enlace asistencial clave para asegurar la comunicación fluida entre profesionales de diferentes equipos, el centro infusor y el centro derivador, así como atención primaria y recursos sociosanitarios».
Isabel Parra García, enfermera clínica de la UGC de Hematología del Hospital Virgen del Rocío, ahonda en el control de toxicidades precoces como el síndrome de liberación de citocinas (CRS) o la neurotoxicidad (ICANS), donde la detección temprana es determinante para disminuir la morbimortalidad. Parra García enfatiza que las intervenciones enfermeras previenen el agravamiento clínico mediante algoritmos estandarizados y protocolos de vigilancia. A este respecto, la experta asegura que «las enfermeras clínicas con formación CART a través de la atención directa y monitorización continua permiten identificar complicaciones en fases subclínicas o leves (Grados 1 y 2), permitiendo un abordaje oportuno para promover mejores resultados en los pacientes».
En conclusión, el desarrollo de esta jornada pone de manifiesto que la formación y el reciclaje continuo del colectivo enfermero son pilares indispensables ante el avance de las terapias avanzadas y la progresiva ampliación de centros autorizados a nivel nacional. Capacitar a los profesionales de Enfermería en el manejo de estos tratamientos garantiza una observación clínica rigurosa, optimiza la continuidad asistencial y asegura que la innovación biomédica se acompañe de una atención de máxima calidad y seguridad para el paciente hematológico.