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21 de mayo de 2026.- Noelia Márquez
Las enfermeras salvan y cuidan vidas cada día, e invertir en la enfermería es esencial para construir sociedades más sanas, resilientes, justas y equitativas. El Ilustre Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla (ICOES) ha expuesto durante su V Jornada los pilares de la Enfermería Sevillana, a través de expertos de reconocido prestigio en todos los ámbitos de la salud, en el marco del Día Internacional de la Enfermería que se celebra cada 12 de mayo . El presidente del ICOES, Víctor Bohórquez, recuerda que “la enfermería ha evolucionado profundamente en las últimas décadas hasta convertirse en una disciplina que sienta cátedra en las universidades. Hoy las enfermeras son investigadoras, especialistas y gestoras de cuidados, lo cual tiene que ser reconocido en la legislación que nos regula. Las enfermeras sostienen el sistema sanitario, acompañan a las personas en todas las etapas de la vida y generan resultados en salud”.
Fátima León, catedrática y vicedecana en la Universidad de Sevilla, junto a José Carlos Márquez, secretario de acción sindical en Satse Andalucía; Diego Ayuso, secretario general del Consejo General de Enfermería; y Víctor Bohórquez, presidente del ICOES sellaron en las V Jornadas Provinciales de Enfermería de Sevilla el compromiso de unir fuerzas desde las instituciones que representan para seguir fomentando el avance de la Enfermería.
La evolución de los Cuidados se ha acelerado en los últimos años y muestra de ello es la Universidad de Sevilla donde las enfermeras han logrado sentar Cátedra. Desde la Organización Colegial y el Sindicato de Enfermería Satse se mantienen vivas las reivindicaciones ante las autoridades nacionales y regionales para acelerar la reforma del Estatuto Marco que permita reconocer a las enfermeras de acuerdo a su titulación universitaria. El presidente del ICOES, de nuevo, ha realizado un llamamiento a la valentía para que la Junta de Andalucía se convierta en pionera en este reconocimiento que permita terminar con los techos de cristal de las enfermeras a causa de una legislación vigente (Estatuto Marco 2003) y obsoleta.


CONTINUIDAD ASISTENCIAL Y RESULTADOS EN CUIDADOS
Marisol Barrera, coordinadora de Cuidados UGC Salud Mental en el Hospital Universitario Virgen Macarena ha mostrado las claves del Programa de Hospitalización Domiciliaria en Salud Mental del Hospital Universitario Virgen Macarena, una estrategia de humanización pionera que ofrece cuidados especializados de alta complejidad en el entorno vital del paciente para evitar ingresos hospitalarios. Basado en el modelo británico de Equipos de Resolución de Crisis, el programa utiliza el hogar como un activo terapéutico para favorecer la autonomía y la recuperación natural, contando con un equipo de enfermeras especialistas y psiquiatría para atender a pacientes con trastornos graves de forma intensiva durante una estancia media de 21 días. La iniciativa se evalúa mediante indicadores de eficiencia, seguridad clínica y calidad percibida, buscando optimizar los recursos sanitarios y garantizar la continuidad de cuidados en la red de salud mental.
José Ángel Pazos, enfermero jefe de bloque de la Unidad de Gestión de Enfermedades Infecciosas y Microbiología en el Hospital Virgen del Rocío, ha ofrecido resultados de salud del DOMUS (Programa de Tratamiento Antibiótico a Domicilio Endovenoso) que impulsó en 2014.
El DOMUS es actualmente único y pionero en España, en su formato y hasta hace bien poco único en Andalucía, hasta su implantación en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. “Los resultados en salud obtenidos, tienen como piedra angular, la alta especialización y experiencia de Enfermería en el tratamiento y manejo de pacientes con enfermedades graves, que otorga singularidad a este programa, debido a que se sustenta diariamente en profesionales sin precisar la intervención de otras categorías profesionales”, ha explicado José Ángel Pazos.

En su turno de palabra, María José Gónzález, enfermera Gestora de Casos UGC Santa Olalla y referente de Enfermeras Gestoras de Casos en Sevilla, ha explicado que “las enfermeras gestoras de casos se han consolidado como un pilar fundamental en la coordinación de cuidados, actuando como nexo entre los distintos niveles asistenciales —atención primaria, hospitalaria y sociosanitaria— y garantizando la continuidad, la seguridad y la eficiencia en la atención”.
El papel de la enfermera gestora de casos resulta especialmente relevante en pacientes crónicos complejos, donde la fragmentación del sistema puede impactar negativamente en los resultados en salud. González Nevado ha explicado cómo a lo largo del tiempo, estas profesionales han demostrado una notable capacidad de adaptación a los cambios del entorno sanitario, evolucionando hacia modelos de trabajo proactivos, anticipándose a las necesidades del paciente y promoviendo intervenciones que mejoran la calidad de vida, reducen ingresos evitables y optimizan los recursos disponibles.
Sin embargo, más allá de los indicadores y resultados, la esencia de su labor reside en mantener siempre al paciente en el centro del cuidado. “Desde una visión profundamente humana, las enfermeras gestoras de casos combinan altas competencias clínicas, capacidad organizativa y habilidades comunicativas para ofrecer una atención personalizada, cercana y basada en la evidencia. En definitiva, hablar de la enfermera gestora de casos es hablar de calidad, de coordinación, de eficiencia, pero, sobre todo, de cuidado integral y compromiso con las personas”, concluye.
EXCELENCIA, SEGURIDAD Y BUENAS PRÁCTICAS BASADAS EN LA EVIDENCIA
Pedro Serrano, subdirector de Enfermería en el Hospital Universitario de la Merced (Área de Gestión Sanitaria de Osuna) se encargó de moderar la segunda mesa, que comenzó con la ponencia de Inmaculada Alonso, supervisora de la Unidad de Medicina Preventiva del HUVR y secretaria en el ICOES. Alonso expuso el Plan de Mejora de la Higiene de Manos 2025-2026 se ha implantado en el Virgen del Rocío para reforzar la seguridad del paciente. “La Unidad de Medicina Preventiva y Salud Pública lidera una estrategia, alineada con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Estrategia para la Seguridad del Paciente de Andalucía (ESSPA), orientada a reducir las infecciones asociadas a la asistencia sanitaria (IAAS) e instaurar la higiene de manos como un hábito sistemático e incuestionable en la práctica diaria”, ha explicado.
El proyecto se articula en torno a las cuatro líneas estratégicas definidas en la ESSPA: Adecuación de las estructuras para garantizar la disponibilidad de productos de base alcohólica y jabón en todos los puntos de atención; formación y aprendizaje; evaluación y retroalimentación; y clima institucional de seguridad con campañas anuales con participación de pacientes y familiares.


En su turno de palabra María Jesús Mula, supervisora en la Unidad de Oncología del Hospital Universitario Virgen Macarena, ha expuesto cómo la enfermería especializada está revolucionando el uso de vías intravenosas.
Según indicadores contrastados, se estima que en torno al 80% de los pacientes que ingresan en un hospital necesita que le coloquen una vía para recibir suero o medicación. Colocar una vía es una intervención crítica que no está exenta de riesgos y además entre un 10% y un 24% de los enfermos son considerados pacientes de ‘Acceso Venoso Difícil’. Para ellos, la experiencia puede ser un calvario de punciones dolorosas y múltiples intentos fallidos, lo que retrasa sus tratamientos y aumenta el tiempo que deben pasar ingresados. Ante esta realidad, la experta María Jesús Mula ha mostrado resultados de los Equipos de Enfermería de Accesos Vasculares (EIAV). Estos profesionales estudian las venas del paciente antes de pinchar para elegir la mejor opción desde el primer intento y para ello utilizan sistemas de navegación guiados.
Al eliminar las punciones repetidas, se reduce drásticamente el dolor, la angustia y el daño en las venas. Además, estos equipos enfermeros han logrado disminuir de forma significativa complicaciones graves como las trombosis o las bacteriemias (infecciones en la sangre asociadas al catéter).
Por su parte, Juan Francisco Infantes, enfermero asistencial del 061, ha expuesto el proyecto Numaplus. Se trata de “un pilotaje entre España y Portugal que integra a farmacias transfronterizas formandolas mediante protocolos e indicaciones para poder solventar emergencias sanitarias, prevenir enfermedades y coordinar recursos sanitarios debido a que es un punto clave donde el usuario va con relativa asiduidad en diversas ocasiones”, ha explicado Infantes.
La tercera experta, Inmaculada Naranjo, enfermera especialista en Familiar y Comunitaria presentó los resultados de la Guía de Buenas Prácticas para la prevención de lesiones por presión en el Área de Gestión Sanitaria Sur de Sevilla. “A través de intervenciones centradas en la formación de los profesionales, la mejora del equipamiento, la unificación de los registros y el fortalecimiento de la coordinación entre Atención Primaria y Hospitalaria, se han logrado avances significativos en la detección, el seguimiento y la calidad de los cuidados. Los resultados evidencian que la prevención de las lesiones por presión es posible mediante un enfoque estructurado, colaborativo y basado en la evidencia», explicó la enfermera experta.


INNOVACIÓN Y TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN CUIDADOS
Adriana Rivera, enfermera Referente en la Unidad de Investigación en el Hospital Universitario Virgen Macarena, dirigió la mesa dedicada a la Innovación y Transformación Digital en Cuidados.
En el ámbito de la salud, recopilar información no es solo un trámite administrativo; es una herramienta vital para salvar vidas y mejorar el bienestar de los pacientes. Así lo ha demostrado el Área de Gestión Sanitaria (AGS) Sur de Sevilla a través de un innovador proyecto presentado por José Murillo de Llanos, enfermero de la Subdirección de Calidad, durante las V Jornadas por el Día Internacional de la Enfermería.
Este proyecto tiene como punto de partida el problema que acarrea a veces la burocracia al restar tiempo a los cuidados. Para ofrecer la mejor atención posible, los profesionales de enfermería siguen las Guías de Práctica Clínica, enmarcadas en el proyecto internacional de excelencia BPSO. Sin embargo, el personal se enfrentaba a un gran obstáculo: la recogida de datos para evaluar si estas guías funcionaban se hacía de forma manual. La información de los pacientes estaba dispersa en diferentes sistemas, lo que dificultaba enormemente su análisis y generaba una gran sobrecarga de trabajo para los sanitarios. Como advirtieron los propios impulsores: «Sin un sistema adecuado, la sostenibilidad del proyecto se compromete».
La solución: tecnología centrada en el profesional. Para resolver esto, el AGS Sur de Sevilla diseñó un sistema web que automatiza y unifica toda esta información. Esta herramienta permite a los enfermeros registrar, visualizar y exportar datos de forma estructurada, garantizando en todo momento la privacidad de los pacientes. El objetivo principal de esta tecnología es claro: integrar los datos para facilitar decisiones médicas rápidas y precisas, logrando que los profesionales pasen «menos tiempo registrando y analizando, y más tiempo cuidando».
Resultados reales: menos complicaciones y mejor atención. El impacto de esta herramienta ha sido inmediato. En tan solo tres años, el sistema ha acumulado más de 290.000 registros, lo que refleja una capacidad de análisis mucho mayor. Al tener acceso a la información en tiempo real, se ha reducido la carga manual y se han podido identificar rápidamente áreas de mejora.


Alejandra Morilla, adjunta a la Dirección de Cuidados del Distrito de Atención Primaria Sevilla ha presentado el Programa de Telemonitorización Domiciliaria en pacientes Crónicos Complejos en Atención Primaria, que está liderado por enfermeras de Atención Primaria para el seguimiento domiciliario de pacientes crónicos complejos, mediante dispositivos conectados y registro remoto de constantes.
Morilla ha explicado cómo la interpretación automática de las mediciones (normalidad, alerta, alarma) permite a Enfermería priorizar intervenciones, anticipar descompensaciones y reforzar la educación terapéutica así como la coordinación interprofesional. «El objetivo principal ha sido mostrar los beneficios de la telemonitorización en Atención Primaria (mejor control clínico, detección precoz de descompensaciones, empoderamiento del paciente y optimización de recursos) y plantear como un reto de liderazgo enfermero, adaptación organizativa y desarrollo competencial para consolidar nuevos modelos de cuidados digitales en pacientes crónicos», asevera.
Por su parte, Juan José Maestre, coordinador de Enfermería del Bloque Quirúrgico del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe mostró un nuevo sistema de clasificación: «El despertar de una anestesia tras una operación es un momento crítico en el que los pacientes necesitan vigilancia intensiva en muy poco tiempo debido al riesgo inmediato de complicaciones. Ante la ausencia de una métrica adecuada para evaluar rápidamente la complejidad de los cuidados en estas unidades de recuperación post-anestésica (URPA), profesionales de enfermería del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe han creado R-CUIDA, una innovadora escala que estandariza la valoración del paciente en sus primeros cinco minutos tras el ingreso a la unidad para detectar riesgos de forma precoz«.
Este nuevo sistema clasifica a los recién operados en tres niveles (complejidad baja, moderada o alta) según su puntuación, garantizando que aquellos en estado más crítico reciban atención prioritaria inmediata con una enfermera dedicada en exclusiva. La gran revolución es que esta escala se integra con MONQUI, un avanzado «centro de mando» o panel digital que muestra datos en tiempo real. Gracias a MONQUI, el personal sanitario puede controlar de un solo vistazo el estado de hasta doce pacientes simultáneamente, recibiendo alertas visuales sobre alergias, niveles de dolor o tubos y drenajes activos, lo que permite a las enfermeras perder menos tiempo buscando datos en el ordenador y dedicar más tiempo real al cuidado del paciente.
La implantación de esta tecnología ha supuesto un éxito rotundo para el equipo médico. El 100% de los profesionales asegura que el sistema tiene un impacto positivo indiscutible en la seguridad del paciente y recomiendan seguir usándolo, destacando además que permite realizar la valoración en menos de dos minutos. Este gran avance, que transforma la vigilancia empírica tradicional en una «telemetría predictiva» ha logrado unificar el lenguaje clínico y garantizar una atención más justa y equitativa, abriendo la puerta a futuras mejoras para adaptar todavía mejor la cantidad de personal de enfermería a la gravedad de los enfermos.


Durante su ponencia, Jaime Jiménez, supervisor de Hospitalización y UCI Quirónsalud Sagrado Corazón, profundizó en las innovaciones tecnológicas ampliamente desarrolladas en la Sanidad Privada: «La inteligencia artificial puede integrarse de forma segura y ética en la práctica enfermera para apoyar la toma de decisiones. Se muestran casos de uso reales orientados a reducir carga asistencial, anticipar riesgos clínicos y mejorar la prevención. El mensaje central defiende que la IA, bien aplicada, libera tiempo y refuerza el cuidado humano, con la enfermería como pilar clave en su diseño y uso.»
María Bautista, supervisora de Enfermería Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, por su parte, se ha centrado en cómo la transformación digital está impactando directamente en la práctica de los cuidados enfermeros: «No sólo en la forma en que éstos se registran, sino también en cómo permite convertir esos registros en información útil para la gestión, la toma de decisiones y la mejora continua de la calidad asistencial. A través de la exposición, exploró de qué manera los datos generados en la práctica enfermera pueden ser estructurados, analizados y aprovechados a nivel organizativo, contribuyendo a una atención más eficiente, segura y centrada en el paciente»
La sanidad del futuro ya está aquí, y viene de la mano de la inteligencia artificial (IA) y la digitalización, herramientas que no buscan reemplazar a los profesionales, sino devolverles el tiempo necesario para lo más importante: cuidar de los pacientes. Ante retos actuales como el envejecimiento de la población y el aumento de la sobrecarga asistencial, la integración tecnológica que se está llevando a cabo en centros como Quirónsalud está transformando el día a día de la enfermería. Lejos de deshumanizar la atención, estas innovaciones liberan a los sanitarios de trámites burocráticos y permiten una toma de decisiones más rápida, segura y centrada en el paciente.
“La IA, bien aplicada, libera tiempo y refuerza el cuidado humano, con la enfermería como pilar clave en su diseño y uso”, asevera Jaime Jiménez. Uno de los avances más revolucionarios es el uso de la IA como apoyo directo a la práctica. Un ejemplo claro es el sistema ‘SCRIBE’, que transcribe en tiempo real las conversaciones entre el profesional y el paciente, eliminando las distracciones del teclado y humanizando el tiempo en la consulta. Además, la IA funciona ya como un auténtico «radar clínico» que analiza constantes vitales y perfiles para predecir el deterioro de un paciente con horas de antelación. Esta tecnología también se aplica para generar alertas tempranas que previenen la aparición de úlceras por presión (UPP), priorizando a los pacientes de alto riesgo y permitiendo a las enfermeras aplicar cuidados preventivos antes de que el daño sea visible.
Por su parte, la especialista María Bautista ha detallado cómo la transformación digital convierte a la enfermera actual en una gestora avanzada de la información clínica: Gracias a aplicaciones en dispositivos móviles como ‘Casiopea Mobility’, la historia clínica electrónica y la integración automática de datos procedentes de respiradores o bombas de perfusión, la seguridad y la eficiencia operativa en los hospitales se multiplican. El entorno hospitalario también evoluciona con el uso de ‘Smart Rooms‘ y cuadros de mando que monitorizan indicadores clave como el riesgo de caídas o el dolor del paciente. En definitiva, la gran conclusión de los expertos es clara: la tecnología por sí misma no cuida, pero, integrada con criterio, permite cuidar mucho mejor. La enfermera experta concluye: “los datos generados en la práctica enfermera pueden ser estructurados, analizados y aprovechados a nivel organizativo, contribuyendo a una atención más eficiente, segura y centrada en el paciente».
INVESTIGAR ES TAMBIÉN CUIDAR
Fátima León, vicedecana de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología (US) se ha encargado de la mesa titulada ‘Investigar también es Cuidar. La investigación en Atención Primaria se consolida como un motor clave para mejorar la calidad de vida desde las consultas de proximidad. Así lo demuestra la enfermera e investigadora Rosario Vigo Ortega en la presentación de los proyectos del Distrito Sanitario Aljarafe-Sevilla Norte de la Junta de Andalucía, que actualmente cuenta con 80 investigaciones en marcha, de las cuales 40 disponen de financiación activa gracias a fondos locales, nacionales y europeos. Toda esta labor científica sitúa al ciudadano en el centro de sus esfuerzos y se sostiene sobre un «ADN estructural» ético basado en el rigor, la equidad, el trabajo multidisciplinar, la perspectiva de género y la innovación tecnológica.
Los estudios abarcan desde los cuidados complejos hasta la alta tecnología predictiva, destacando áreas muy prometedoras como la «volatilómica», una nueva frontera científica que busca predecir de forma precoz afecciones de salud mental, riesgo cardiovascular en la etapa de la menopausia o el cáncer de pulmón a través de la respiración. Además, estos profesionales trabajan en proyectos con un impacto directo en la sociedad: herramientas digitales para optimizar la medicación en residencias de mayores, programas comunitarios para prevenir la obesidad infantil, o la creación de modelos de alerta temprana para amenazas como el Virus del Nilo Occidental.


La matrona y tutora de residentes Celia Pérez Real detalló en su presentación cómo el Hospital Virgen del Rocío ha integrado la simulación clínica en la formación de sus enfermeros internos residentes (EIR). Esta innovadora metodología permite a los futuros especialistas enfrentarse a situaciones médicas poco frecuentes pero muy críticas —como una parada cardiorrespiratoria, una crisis psiquiátrica grave o una hemorragia en el parto— antes de tener que intervenir directamente sobre un paciente real. El objetivo es aprender mediante la experiencia en un entorno seguro y controlado, garantizando así la máxima seguridad tanto para los enfermos como para los propios profesionales de la salud.
Según explica la autora, el éxito de este entrenamiento radica en la participación activa, la repetición y, de manera indispensable, en el debriefing o análisis posterior a la simulación, donde se reflexiona sobre los errores y aciertos para consolidar lo aprendido. Gracias a estos simulacros, que ya se aplican de forma específica en áreas como la Salud Mental, la Obstetricia y la Pediatría, los sanitarios no solo perfeccionan sus habilidades técnicas, sino que también mejoran capacidades vitales como el trabajo en equipo, el liderazgo, la gestión emocional y la comunicación bajo presión. En definitiva, esta práctica se presenta como un pilar fundamental para lograr la excelencia médica y fomentar la humanización de los cuidados.