Inicio Sala de prensa Las enfermeras de Ceuta, al límite, piden la declaración del estado de alarma ante el colapso sanitario sin precedentes
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19 de agosto, 2026
Desde hace 20 días Ceuta se encuentra sumida en una crisis migratoria sin precedentes que ha provocado el colapso de los centros sanitarios. El Colegio de Enfermería de Ceuta ha analizado el último balance sanitario de la ciudad que arroja cifras de una actividad asistencial extrema. El colectivo hace frente a 200 asistencias diarias con picos de más de 1.600 intervenciones, asumiendo una carga asistencial de entre 14 y 16 pacientes por enfermera, y turnos de trabajo que exceden hasta en cuatro horas la jornada prevista. Una carga de trabajo que deja a las enfermeras ceutíes exhaustas, sin recursos y al límite. Y quienes urgen la declaración del estado de alarma ante un colapso sanitario sin precedentes.
«Las enfermeras nos encontramos exhaustas tanto física como psicológicamente, enfrentando un desgaste emocional profundo al ser el principal apoyo de personas que se encuentran en condiciones que no corresponden a las de un país desarrollado. Hemos sufrido una vulneración de la integridad territorial y ante la gravedad de los hechos proponemos que se declare el estado de alarma en todo el territorio. Denunciamos así que no existen medios suficientes para abordar la crisis actual», denuncia Rosa Fuentes, presidenta del Colegio de Enfermería de Ceuta.


El Consejo General de Enfermería (CGE) exige al Gobierno una intervención y refuerzos urgentes. «Las enfermeras se encuentran en una situación de vulnerabilidad, fatiga extrema y estrés prolongado por esta situación, que sumado a la pésima gestión de los contratos estivales está llevando a la profesión a la quiebra asistencial en Ceuta. Las enfermeras se merecen trabajar con dignidad y seguridad”, afirma Florentino Pérez Raya, presidente del CGE.
Riesgo de brotes
A la saturación de los recursos públicos le sigue una profunda preocupación por el estado de salud de la población atendida, que deja ya brotes de enfermedades ligadas al hacinamiento y la falta de higiene. Destacan aproximadamente 200 casos de gastroenteritis aguda, 20 casos de sarna, además de un brote de 30 casos detectados entre militares, 21 casos de impétigo y 4 de tuberculosis, sin contar con los casos producidos en los asentamientos de playas como El Trampolín o las naves del Tarajal, donde el seguimiento es mucho más complejo.
Falta de previsión
Otra de las denuncias de las enfermeras ceutíes es la falta de disponibilidad de recursos y el impacto que ello está provocando en los propios profesionales. «La ausencia de medios ha obligado a las enfermeras, en los primeros días en que las asistencias fueron de 1.149 en 24 horas, a tener que alargar sus jornadas. En Atención Primaria están trabajando hasta las 21 horas cuando su jornada termina a las 17 horas, y están trabajando sábados y domingos, en Urgencias han habilitado una zona para los migrantes en la que ha estado una enfermera atendiendo un volumen de entre 14-16 pacientes. Cada verano la bolsa de trabajo se agota lo que provoca que los enfermeros emigren a otros servicios de salud que ofrecen mayor estabilidad. Esta falta de previsión y el hecho de trabajar permanentemente con plantillas ajustadas debilita de forma crítica la seguridad del paciente, ya que la fatiga extrema y el estrés prolongado multiplican los errores humanos que pueden derivar en fallos de dosificación de fármacos o en traspasos de turnos caóticos donde se pierde información vital del paciente”, sigue la presidenta de las enfermeras de Ceuta.
Racionamiento y miedo en las calles
La atención hospitalaria en Ceuta ha descendido en torno a 300-400 asistencias al día y en Atención Primaria alrededor de 70-100 al día, pero estas profesionales aseguran que las asistencias en los asentamientos siguen siendo muy elevadas y la escasez de enfermeras hace que las ONGs estén pidiendo voluntarios urgentemente, ya que están haciendo frente a cerca de 200 asistencias diarias.